El encargo se origina por el deseo de inversión de una empresa familiar que quiere encontrar una rentabilidad adecuada a corto plazo, mediante la realización de una promoción inmobiliaria destinada por completo al alquiler y con la que espera una tasa de retorno elevada.
El lugar, nos encontramos con una parcela plana, en la que se encuentra una antigua vivienda de una planta y cubierta inclinada tradicional, la vivienda se encuentra limitada por otras edificaciones en sus medianerías y cuenta con un pequeño patio al fondo. El barrio es un barrio céntrico de Alcobendas, un poco descuidado por el paso del tiempo.
El proyecto tiene como misión principal, realizar un edificio de 7 viviendas y garaje robotizado, que ofrezca una calidad de vida muy superior a las viviendas que le rodean. Su manera de insertarse en la trama urbanística es buscando destacar, además de conseguir el aprovechamiento máximo. El edificio se tiene que adosar a la alineación marcada, con una fachada principal de ladrillo y una proporción de huecos frente a sólido elevada, dejando penetrar al máximo la escasa luz de la calle. La fachada principal, si bien no puede más que estar adosada a la alineación, busca con sus entrantes y salientes, dar movimiento a una fachada eminentemente plana. En cambio, la fachada posterior cuenta con movimiento propio, al no adosarse en su totalidad al fondo máximo edificable. Dicho movimiento se ve incrementado, por la combinación de distintos materiales, ladrillo, hormigón visto y U-glass que producen un juego de luces y sombras interesante.
El proyecto cuenta con una planta de garaje, y cuatro plantas sobre rasante en las que se desarrolla el acceso, zonas comunes y las siete viviendas de un dormitorio. Se buscan espacios que desperdicien lo menos posible en zonas comunes, dentro de la vivienda se trata de crear espacios fluidos, evitando pasillos y zonas perdidas, haciendo desaparecer tabiques para mejorar la movilidad e iluminación natural en su interior. Todas las viviendas cuentan con amplios ventanales, muy por encima de lo exigido en normativa.
Las necesidades del cliente, están basadas en la rentabilidad que saca al producto inmobiliario en renta, pero siempre procurando realizar unas viviendas de calidad, que se diferencien y destaquen sobre el resto.
Los materiales elegidos para la promoción son materiales en su mayoría tradicionales, pero con un enfoque que les da un cierto toque de diseño. Las fachadas son de ladrillo klinker, con grandes huecos, limitados por extraordinarias carpinterías de aluminio de la marca Cortizo ,modelo Core 70 , con rotura de puente térmico, vidrios tipo climalit con elevados valores de resistencia térmica, solados cerámicos en zonas comunes y de tarima flotante en el interior de las viviendas, pasamanos de las escaleras de madera de roble macizo… y un largo etc. de materiales, que por su calidad y colocación, hacen de la promoción «un lugar atractivo y agradable para vivir»
La normativa urbanística de afección es la típica de casco urbano, la altura está limitada a B+III , y el fondo edificable a 12m, permitiendo la utilización de patios con un diámetro mínimo de H/3. La construcción tiene previsto su inicio a principios de 2022 y su ejecución en 13 meses.