El encargo surge por el deseo de un grupo de personas que decide marcharse de la ciudad, e irse a vivir conjuntamente al campo, en plena naturaleza, aunque a una distancia prudencial de la gran ciudad, para así tener las ventajas de ambos mundos.
El lugar, nos encontramos con una parcela relativamente plana, enmarcada por dos amplias avenidas que nos facilitaron la disposición de las viviendas en torno a ellas. Como hitos del lugar destacaría que la parcela se encuentra enmarcada por una bonita ladera en la que se encuentra un bosque de encinas, quizá por ello tendimos a hacer cubiertas inclinadas, recordando las casas de montaña. Y un hito malo, la cercanía de la parcela a la Carretera Nacional N-I y a las pistas del Aeropuerto de Barajas, lo que nos llevó desde un principio a aislar acústicamente la envolvente de las viviendas.
El complejo residencial se encuentra dentro de una urbanización privada llamada Fresno Norte, que está al norte de la ciudad de Madrid, en el municipio de San Sebastián de los Reyes.
La parcela se concibe como una urbanización privada, dentro de otra, las viviendas tienen su fachada principal dando hacia el viario público de la urbanización, y la fachada trasera dando hacia los espacios comunes privados, en los que se encuentran jardines, paseos, un parque infantil, dos piscinas y una pista de pádel . Además, cada vivienda cuenta con un jardín privado dando a la fachada principal, más vinculado al salón, y un patio dando a la fachada posterior, más vinculado a la cocina.
El proyecto tiene como premisa cumplir con las necesidad del cliente: para ello se diseñan unas amplias viviendas de lujo, con formas y acabados tradicionales, rodeadas de jardines privados y comunales, con un programa de dependencias variado, cuatro plazas de aparcamiento por vivienda, viviendas de más de 400 m2 construidos, con buenos aislantes, materiales tradicionales pero con cierta calidad, tales como mármoles travertinos, granitos, tarimas de madera, ladrillos de la marca malpesa, cerrajería de acero inoxidable, etc.
Todo con un toque estético tradicional, tranquilo, auténtico, que se integre en la orografía del entorno y que no destaque. Se tuvo especial cuidado en el diseño de los jardines, con plantas de la zona y con consumos hídricos moderados. Las tonalidades elegidas están en la gama de los colores terrosos, siguiendo esa necesidad de integración en el entorno.
El proyecto alcanzó una superficie residencial construida de 7.730m2, dos piscinas y una pista de padel, con un garaje de casi 60 plazas de estacionamiento. La Losa de cimentación de todo el complejo, cuenta con un espesor de hormigón armado de 60cm.
En cuanto al cumplimiento de la normativa, nos limitamos a cumplir con los parámetros urbanísticos impuestos por el Plan Parcial de Fresno Norte y el Plan General de San Sebastián de los Reyes.
Gracias al esfuerzo de la D.F. y de todos los agentes de la construcción, se cumplió con lo previsto en cuanto al plazo y al presupuesto, a pesar de haber sufrido los envistes de la más feroz crisis de la construcción, la del año 2008.