El encargo surge como una reinversión inmobiliaria fruto de una venta de una parte de una gran parcela, en la que el cliente no era mayoritario. El objetivo era monetizar los derechos urbanísticos en un Plan Parcial, para comprar una parcela más pequeña en el casco urbano de Alcobendas y poder desarrollar un producto inmobiliario de forma independiente, enfocado de manera exclusiva al mercado del alquiler de viviendas.
El lugar, es un barrio en constante transformación donde van desapareciendo las antiguas casas bajas, que hubo que demoler previamente, y van surgiendo nuevos proyectos con una cierta calidad arquitectónica para resolver la creciente demanda de viviendas en alquiler, por motivos laborales, familiares, etc., en el centro de Alcobendas.
La parcela tiene su acceso por la Calle Barcelona, una calle secundaria con cierto tráfico, por un lado tiene su medianería izquierda contigua a un edificio de cuatro plantas y por el otro lado limita con una zona pública, que actualmente es usada como aparcamiento en superficie, y que dota a la parcela de una segunda fachada con mayores vistas y soleamiento incluso que la fachada principal.
El proyecto consigue encajar un edificio de 8 viviendas, repartidas en viviendas tipo estudio y apartamentos de uno y dos dormitorios, con sus correspondientes plazas de garaje en planta semisótano, ofreciendo una calidad de vida muy superior a las viviendas que lo rodean. Su inserción en la trama urbanística es mediante el adosamiento a linderos y alineación de fachada, abriendo una segunda fachada al espacio lateral y permitiendo la aparición de un patio interior, para obtener iluminación y ventilación en los fondos del edificio.
La parcela cuenta con un aprovechamiento máximo de la edificabilidad, disponiendo de tres viviendas en la planta tipo y reservando el espacio mínimo indispensable para las zonas comunes, que no cuentan con iluminación y ventilación directa a la calle, y que se ventilarán mediante un lucernario practicable en cubierta.
La existencia de una zona pública en una de las medianerías laterales, aumenta la longitud de fachada del proyecto, convirtiendo en la práctica al edificio en uno en esquina y desconfinándolo de una trama urbana, ya de por sí abigarrada.
En cuanto a los materiales se juega con materiales tradicionales para este tipo de promociones dedicadas por completo al alquiler, materiales duros y contrastados, fachadas de ladrillo hidrofugado color marrón oscuro, con distintos tipos de aparejos, en un solo plano o rehundido por hiladas, para ofrecer así cierta plasticidad a la fachada, haciéndola más fluida (stream). Las carpinterías exteriores como no puede ser de otro modo en nuestro estudio, están diseñadas en aluminio con rotura de puente térmico, serie COR-70 de la marca Cortizo y vidrios Climalit con elevados valores de control térmico. Solados de laminados de madera en zonas estanciales y cerámicos en zonas húmedas, las zonas comunes tendrán solados y zócalos de granito abujardado.
Las necesidad del cliente es la de edificar un activo inmobiliario enfocado al alquiler que cumpla de sobra con los estándares de calidad superiores a los exigidos por la normativa sectorial; con una imagen actual, una distribución estudiada y provechada hasta el máximo detalle, con unos niveles de confort lumínico, térmico y acústico muy elevados, para la zona y el momento.
La normativa urbanística de afección es la típica de casco urbano, la altura estaba limitada a B+II , y el fondo edificable a 12m, permitiendo la utilización de patios con un diámetro mínimo de H/3 .
Esta promoción inmobiliaria comenzó en el mes de Agosto de 2021 y está prevista su entrega para el mes de Octubre del año 2022, tanto la D.F., como la constructora, tendrán especial cuidado en sortear los inconvenientes que está produciendo la situación postpandémica, para poder cumplir con los precios pactados y el plazo de finalización de las obras.